Sus ojos están sobre ti
Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (1 Pedro 5:7) No hay mejor manera de calmar la tristeza que saber que «Él cuida de mí». Amado creyente, no deshonres la fe exhibiendo siempre un ceño fruncido por la preocupación. En cambio, echa tu carga en el Señor. ¿Por qué te tambaleas siempre bajo un peso que tu Padre ni siquiera siente? Lo que a ti te parece una carga imposible de llevar, a él no le añade ni lo que pesa una mota de polvo. No hay nada tan deleitoso como: Descansar en las manos de Dios, Y conocer solo su voluntad. Oh, hijo que sufres, sé paciente. Tu soberano Dios no te ha dejado de lado ni te ha olvidado. Aquel que alimenta los gorriones también te proveerá todo lo necesario. No te entregues al desánimo. ¡confía! ¡Confía eternamente! Usa las armas de la fe contra los vendavales de problemas y al final tus enemigos serán vencidos y acabará tu sufrimiento. Hay Uno que te cuida. Sus ojos están fijos en ti, su corazón se conduele por tu sufri...